Foodini, la impresora 3D de comida

Uno de los campos de la impresión 3D que más está llamando la atención es el de comida impresa en 3D y ha llegado a la plataforma de crowdfunding Kickstarter el modelo Foodini, la impresora 3D de comida por menos de 1000$. Al parecer la cifra de 1000$ es el límite psicológico que muchos diseñadores y fabricantes de impresoras 3D tienen en mente para sus modelos de 2014, en claro descenso respecto a los más de 2000$ de años anteriores y, esperemos, que en tendencia descendente hasta alcanzar los 300-400$ que harían de las impresorsa 3D una compra al alcance de la gran masa de usuarios. Mientras tanto proyectos como Foodini ayudan a mejorar la percepción de las propias máquinas así como a optimizar los procesos y validar los resultados.

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Foodini es la primera impresora 3D de comida perfectamente funcional en cualquier casa. Para ello es necesario conocer el funcionamiento de las impresoras 3D y estar preparado para realizar las tareas necesarias para que imprima comida. En el propio Kicstarter se indica el método para hacerla funcionar, desde elegir los alimentos y prepararlos para posibilitar su impresión hasta terminar el producto para poder comerlo. La mayoría de ejemplos que muestran los desarrolladores de Foodini se basan en galletas o productos que posteriormente van a pasar por el horno o la freídora aunque también muestran hamburguesas que deberán ser terminadas en una plancha o una barbacoa. Durante la preparación los ingredientes se deberán introducir en unas capsulas que la impresora gestionará para imprimir el producto deseado.

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Una de las ventajas de Foodini es que se adquiere junto a varias capsulas que cada usuario ha de rellenar. Esto soluciona el problema de comprar capsulas con alimentos pre procesados y mejora la calidad de los productos ya que es el propio usuario quien los selecciona y prepara, lo cual no cierra la puerta a las capsulas estándar que podrían venderse en cualquier supermercado de popularizarse el formato como lo han hecho las capsulas Nespresso en los cafés. Esta naturalidad del producto impreso es uno de los puntos fuertes de Foodini que los propios fabricantes quieren potenciar: Deja de comprar comida prefabricada, compra productos naturales y crea tus propios platos listos para la oficina.

El tamaño de impresión de la Foodini es de 260x165x120 mm lo cual nos ofrece un tamaño más que suficiente para realizar comidas de todo tipo, desde pequeñas pizzas hasta platos de pasta, hamburguesas o varios nuggets de pollo. La ventaja de esto es que se podrán imprimir varias formas totalmente adaptadas, algo que los más pequeños de la casa seguro que agradecen. Cómo es lógico los materiales utilizables son variados, carne, masa y líquidos (como salsas) están entre las posibilidades de esta impresora 3D de comida.

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La entrega de las primeras Foodini está prevista para octubre de 2014 aunque su producción en masa se espera para enero de 2015 con unos precios que oscilan entre 2000$ (los primeros compradores) y los 999$ (precio estándar para la venta). Para ello necesitan 100.000$ en Kickstarter, una cifra no muy alejada ya que a falta de 16 días han alcanzado ya los 60.000$ recaudados.

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